Hoy en ecologízate, os traemos alternativas a las velas de parafina. Además os queremos hablar un poco de los problemas que pueden causar este tipo de velas que llevamos utilizando tantísimo tiempo sin darnos cuenta de sus inconvenientes.
Actualmente, el uso de velas convencionales y de velas aromáticas está a la orden del día. ¿Quién no tiene en su casa velas? Bueno, evidentemente no todo el mundo las tiene, pero en muchísimos hogares sí. Ya sea para crear un ambiente más cálido, para meditar, para decoración, para dar olor, etc.
Las velas nos llevan acompañando muchísimo tiempo, pero hasta hace unos años muy poca gente se preguntaba si podían causar algún tipo de inconveniente el uso de estas velas. Hoy en día, es sabido que la mayoría de las velas convencionales y aromáticas están fabricadas con parafina y aromas químicos. De ahí la importancia de tener en cuenta las alternativas a las velas de parafina.
La parafina es un componente derivado del petróleo y del carbón, que se utiliza en la fabricación de velas y otros productos. Además de la parafina, muchas de estas velas están fabricadas añadiendo tintes y aromas artificiales, lo que harán que cuando la vela se empiece a consumir soltarán todas estas sustancias tóxicas. Por si no fuera poco, muchos fabricantes de velas convencionales añaden a la mecha de la misma, plomo. Lo cual suma otro tóxico más a la lista.
Si ya de por sí la fabricación de estas velas de parafina y otros componentes artificiales químicos es nociva y perjudicial para nuestra salud y la de el medio ambiente, el problema se agrava una vez encendemos las velas.
El humo de las velas de parafinas es tóxico
Según la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos (EPA), el humo de este tipo de velas de parafina puede contener varias sustancias tóxicas tales como zinc, estaño, acetaldehído, formaldehído, hidrocarburos poliaromáticos (HAP), bencenos, etc. Todas ellas sustancias tóxicas para el ser humano y el medio ambiente. Además, también apuntan que las velas con mechas que contengan plomo pueden dar concentraciones superiores a los umbrales recomendados por la EPA, sin olvidar que también puede acumularse en el aire hollín negro.
Todo esto se agrava cuando el uso de este tipo de velas que desprenden componentes tóxicos se realiza en espacios cerrados, o poco ventilado, así la acumulación y la exposición a esta serie de nocivos para el ser humano y el medio ambiente será mayor.
Para evitar la exposición a estos tóxicos y reducir un poco más nuestra huella ecológica, os traemos estas alternativas a las velas de parafina. Mucho más saludables, ecológicas y respetuosas con el medio ambiente.
Alternativas a las velas tóxicas de parafina
Ahora bien, ¿de qué pueden estar hechas las velas naturales? Pues aquí podemos destacar dos: las velas echas de cera de abeja y las de cera de soja.


Las ventajas de tener velas realizadas con cera de soja o cera de abeja a las de toda la vida hechas en parafina son muchas. En primer lugar, estas dos ceras provienen de elementos naturales y no son tóxicas ni para la salud ni para el medio ambiente. Tanto la cera de abeja como la de soja, son productos biodegradables y renovables, no contaminan y son beneficiosos para la salud. Al ser un producto natural estas ceras combustionan más lento, lo cual hace que sean más duraderas y no alcancen temperaturas tan altas como las velas convencionales de parafina. No desprenden tóxicos nocivos para la salud y para el medio ambiente una vez encendidas.
Donde adquirir las velas naturales
Estas alternativas a las velas de parafina son cada vez son más habituales en pequeños comercios ecológicos y tiendas especializadas, herbolarios, en internet, etc. De todas maneras, si eres de los que prefieres hacerlas tu mismo en casa, son muy fáciles de hacer y no te llevarán mucho tiempo. En la siguiente entrada te enseñaremos como hacemos nosotros las velas con cera de abeja.
Esperamos que te haya sido útil la entrada de hoy con estas dos alternativas a las velas de parafina. Recuerda que poco a poco y con pequeños gestos podemos ir cambiando hábitos nocivos para nuestra salud y la del medio ambiente.
Un ecosaludo







































