En este post os queremos hablar de la planta de aloe vera, que es mucho más que una planta ornamental, destacada por su gran poder hidratante. De hecho, los beneficios del aloe vera para nuestra piel son maravillosos.
El aloe vera es una de las plantas suculentas más conocidas. Procedente de climas desérticos o sub-desérticos, necesita un riego escaso, por ello muchas personas las tienen en su casa por decoración.
Las plantas suculentas se caracterizan por tener unos tejidos carnosos. En este grupo, la raíz, el tallo o las hojas son gruesas, para permitir el almacenamiento de agua en cantidades mucho mayores que las plantas normales.
Esta adaptación les permite mantener reservas de líquido durante períodos prolongados y sobrevivir así en entornos áridos y secos con intensa iluminación y altas temperaturas.
Este grupo de plantas presentan un metabolismo diferente al resto. Al contrario que las demás, que por el día abren sus estomas para la captación del CO2, estas lo hacen por la noche, ya que por el día, con los climas tan cálidos perderían mucha agua. Esto supone un coste energético muy alto, teniendo un menor rendimiento fotosintético en el tiempo. Por ello, las plantas suculentas también se caracterizan por tener un ritmo lento de crecimiento.
Gracias a sus pocos cuidados y riegos, se ha convertido en una de la plantas más habituales en hogares. Pero muchas personas simplemente la tienen para decorar, sin aprovechar los grandes beneficios que tiene el gel de las hojas de aloe vera.


Beneficios del aloe vera para la piel
El gel que contienen las hojas de aloe vera presenta una buena lista de propiedades que nos ayudarán a cuidar nuestra piel.
Una de las propiedades más destacas es un alto poder calmante y curativo, actuando de antiinflamatorio y cicatrizante. Esto es uno de los grandes beneficios del aloe vera para la piel, al igual que la manteca de karité, con tan solo estas dos características hace que su finalidad sea muy amplia.
Para quemaduras tanto con el horno, estufa… como quemaduras solares, es una gran cura. Darnos un pequeño masaje con el gel de aloe vera nos aliviará y calmará el ardor al momento, notaremos como nos refresca y nos hidrata la piel muy rápido.


Además de las quemaduras solares, también lo podemos usar como after sun. Aunque no nos quememos, nuestra piel sufre después de haber estado mucho tiempo expuesta al sol. Darnos con un poco de aloe vera por la piel, después de una ducha, nos la hidratará y nos prevendrá de su envejecimiento prematuro.
Como hidratante de la cara es otro de sus grandes usos. Su poder antioxidante hace que sea ideal para prevenir arrugas, además de ser un excelente hidratante. Simplemente aplicamos un poco del propio gel de aloe vera o podemos hacer una crema casera a partir del. Así tendremos una gran crema hidratante para cuidar nuestra cara, tanto por el día como por la noche.
Por supuesto, al igual que para hidratar la cara, también sirve como hidratante del cuerpo. Gracias a sus propiedades, entre los beneficios del aloe vera también se encuentra su poder anticelulítico.


¿Cómo obtener el gel?
Además, para el uso de este gel de aloe vera, si tenemos una planta de esta especie lo tendremos muy fácil.
Tendremos que cortar una hoja de la planta, dejarla en agua durante 24 horas (para eliminar la aloina) y finalmente, cortar la hoja por la mitad para obtener el gel. Simplemente raspando las hojas con una cuchara irá saliendo todo el gel de aloe vera.
Si no vamos a usarlo todo, para que no se oxide, un buen truco es congelarlo como si fueran cubitos de hielo. Así, cuando tengamos necesidad de usarlo, solo tendremos que ir sacando los cubitos de hielo que necesitemos.
Además, después de una quemadura, el gel de aloe vera congelado te aliviará y calmará mucho antes.
Como veis, el uso del aloe vera nos puede proporcionar grandes beneficios a nuestra piel.
Un ecosaludo!







































